martes, 30 de agosto de 2016

ECO de Adrián Esparza (Kodama Cartonera, 2016)

En agosto de 2016 se publicó ECO de Adrián Esparza, el título más reciente de Kodama Cartonera en el género de poesía. En este caso fui el editor de la obra y estuve a cargo de su revisión editorial y diagramación final. 

ECO es un libro que ahonda en los sentidos del destino y la memoria desde una experiencia vital. Con un estilo que oscila entre lo lírico y el verso libre, Adrián dialoga con figuras como el amor, la esperanza, la angustia o la melancolía, a través de poemas que van hilándose al sentido de esta búsqueda, que bien podría tornarse en una deriva.

Además de contar con textos bien construidos, una de las potencias poéticas de ECO radica en la lucidez de fragmentos que condensan una angustia existencial generalizada, donde el destino y la memoria dejan de ser meras palabras para situarse como agentes vivos con quienes uno tiene que lidiar a lo largo de la vida. Destino y memoria para Adrián, más que circunstancias son seres que acompañan la vida, pero también que la aplastan; que guían pero que también puedes llegar a perderte en ellos; de ahí el acierto de no arrojarse directamente a los dictados de estos seres sino más bien escuchar su eco, la amplitud de sus ondas, los recuerdos y episodios que permanecen en nuestra existencia y nos empujan a nuevas búsquedas vitales.


LEE Y DESCARGA ECO DE ADRIÁN ESPARZA EN:

jueves, 25 de agosto de 2016

Poema Free 99

Comparto este poema de mi autoría compilado por Daniel Rojas Pachas, poeta y editor de Cinosargo Ediciones, para el libro Tea Party 3: Muestra dinámica de poesía latinoamericana, en donde se incluyen textos de poetas de Bolivia, Ecuador, Chile, Panamá, México, Argentina, El Salvador y Perú.

Además de su trabajo como escritor y poeta, Daniel Rojas Pachas se dedica a organizar un encuentro de poetas con motivo de la presentación de la antología. 

Puedes leer la muestra completa en el siguiente enlace TEA PARTY 3


Free 99


Triturantes calcinantes recalcitrantes quemantes indolentes intransigentes anhelantes ahogantes durmientes crepitantes silbantes escupientes valientes hirientes murientes silentes marcantes migrantes muertos a la orilla de la línea imaginaria, de sangre imaginaria bordeando las orillas del país imaginario y la piel imaginaria y el odio imaginario ante el intruso que se planta con su familia porque necesita trabajo, porque busca vivir con “dignidad”, aunque esto luego se convierta en manía del dinero. Porque muchos de ellos huyen, son prófugos del espíritu nacional, se someten a los riesgos más atroces para traspasar, trasladar, trastocar, trastabillar la ideología del dominado histórico.
Tristes y truculentos tratos con humanos vistos como máquinas tractoras de trabajo triturante eclipsante deshumanizante para engordar los bolsillos de los empresarios del hambre, y las hambrunas provocadas con la mano en la cintura, porque una cosa es vivir y otra es existir bien, comer bien, dormir bien, amar bien, educarse bien, revolcarse bien, drogarse bien, cogerse bien, arrastrarse bien y desangrarse bien, con la fineza del guante que toca la cara de la muerte con su mano de seda, porque no vaya a tocarla con la mano desnuda ¡oh, Dios!, no se vaya a contaminar su alma de putrefacción. No vaya a infectarse con lo podrido de las moscas, no vaya a dejar sobre el cadáver sus yemas de pureza, porque se le chinga la rabia de tanto asco, se le contrae la cabrona certidumbre, se le carcome el ombligo por tanto sudor seminal, semiseco, sádico, sódico, sulfuro saturado a reventar sobre este país que forma la carne interior, y su división política de órganos organizados con una rosa de los vientos, al Este el corazón, al Oeste el riñón, al sur los intestinos, al Norte el esófago, y el estómago al centro como una brújula.

Anochece y es momento de cruzar entre la niebla, opacarse, camuflarse con la arena desértica, hablar tranquilos con los cactus, sus espinas hambrientas,  retorcerse,  que los cuerpos suenen como un cascabel, como un escorpión afilando sus tenazas. Coyote mata coyote traidor, y se lo come. Así es andar, a la deriva en la sequía, la textura de la lengua como una víbora con sed, es de noche en el desierto, la luz infrarroja viene de los francotiradores, es de noche y sueltan a los perros para que destrocen migrantes y familias enteras, la pesadilla americana se antepone al sueño americano, el delirio americano, el time is money americano, el war is money americano, el death is money americano, ¡ca-ca-ca-caching! Suenan cajas registradoras en lugar de latidos, los bookies en Wall Street ganan millones al consumarse la masacre, desestabilizar a otros para estabilizar lo propio, hacer la guerra para preservar la paz imaginada, encarcelar, luego castrar, luego matar o dejar que te maten, ¡Huyamos todos! ¡Ahí viene la migra del mundo!, nuestros papeles no valen, sus bombas imponen diplomacia, humanidad cercada, perseguida, acribillada, infiltrada. “Estados Unidos es el único país donde la libertad es una estatua”: Nicanor Parra, “Estados Unidos is best country in the world”: Krusty The Clown, Estados Unidos es un pedazo de tierra fundado en genocidio, represión, racismo, discriminación, miseria.

 Im proud of being an American, not of the country but of the continent, because America is not the United States, America is thirty five countries, four different languages and thousands of dialects, the United States is not only the land of the free, is the land of the dead, the land of the hungry, the land of living corpses, pop star corpses, obsesses corpses, plastic corpses, religious corpses, twisted corpses, corpses, corpses, all hidden and forgotten  by ¡The big discounts!, ¡The incredible savings!, ¡The astonishing bargains!, ¡Buy, buy, buy today, die tomorrow! Don’t look that way, look this way, look at those intruders in our country, those god dammed immigrants, those dirty Mexicans Hispanic Latinos, look at them, send them back to their countries, esto es la tierra de la libertad, this is the land of free, no hay lugar para los esclavos, there’s no space for slaves, líbrense de la mentalidad impuesta, doing so is just Free 99,
Free 99,
Only Free 99,
Freedom is just Free 99,
Just Free 99,
99 cents of freedom,
99 cents per life.

miércoles, 24 de agosto de 2016

Poemas en San Diego Poetry Annual (2011-2015)

Comparto 4 poemas que han sido traducidos al inglés para las ediciones de la antología San Diego Poetry Annual de 2011 a 2015.

Esta antología es preparada por el editor Brandon Cesmat y la poeta Olga Gutiérrez, en California.

Incluyo las versiones en español e inglés.


2015

Hasta las moscas saben

Una bolsa de carne con narcomensaje
ha sido arrojada cerca de una escuela
y la miran atónitos profesores y estudiantes
mientras el bulto se mosquea
y los cuerpos policíacos apenas
acaban de llegar al lugar

se aproxima un policía
para asquerosamente descartar
que se trate de una cabeza humana

al acercarse más
ahora las moscas lo rodean a él
y se le paran en el uniforme
en la pistola
en la placa

hasta las moscas saben
lo que desde hace mucho tiempo
está podrido.


Even the flies know it
Translation by Francisco Bustos

A bag with meat and a narcomessage
has been dropped near a school
thunderstruck students and professors stare at it
while the package  fills with flies
and the police officers arrive at the scene

a police officer takes a look
to see in disgust whether or not
a human head is involved

being closer
the flies now surround him
and they land on his uniform
on his gun
on his badge

even the flies know
when something has been rotten
for a very long time.


2013

Narcofrío

El narcopolicía llega a su narcocasa
lo recibe impaciente su narcoesposa
mientras sus narcoshijos corren hacia él
para pedirle narcobilletes y gastarlos rápido
en la narcotiendita de la esquina

él les ordena no salir del narcopatio
pues esa noche habrá narcosecuestros
narcotorturas
narcoasesinatos
narcobalaceras

ellos entienden el narcomensaje
y la narcofamilia intranquila
tratará de dormir bajo las narcomantas de su cama
que a pesar de ser pesadas narcoprotectoras
no logran ni lograrán tranquilizarles
el narcofrío.

Narco-cold
Translation by Olga García and  Jhonnatan Curiel

The narco-policeman arrives to his narco-house
and is greeted by his impatient narco-spouse
while their narco-boys run towards him
and ask for narco-dollars to easy spend
at the narco- mom and pop’s store

He orders them not to leave the narco-patio
for the night will bring narco-abductions
narco-tortures
narco-killings
narco-shootings

They understand the narco-message
and the unsettling narco-family
will try to sleep under the narco-blankets of their bed
which despite being heavy narco-protectors
will not be able to relieve them from
the narco-cold.


2012


 El levantón

El día que suceda el levantón
voy a estar arriba de mi hamaca emocional
estaré tranquilo con todos y con todo
no voy resistirme a sus armas
no voy perturbar a mi conciencia tranquila

El día que suceda el levantón
cuando me violenten les devolveré una sonrisa
y sabré que jamás odié ni me dejé comprar
y por eso
me sentiré dichoso

El día que suceda el levantón
estaré listo pues todo lo que pude hacer lo hice
amé con oleadas pasión
sufrí como las ramas en el árbol seco
aprendí a dar pasos en la sangre

El día que suceda el levantón
tomaré un profundo y blanco respiro
y sabré que me dirijo hacia una muerte segura
yo mismo subiré a la cajuela
yo mismo me pondré la capucha

El día que suceda el levantón
cerraré los ojos como jamás los he cerrado
cerraré todo el cuerpo como un párpado
dejaré que me cubran las sombras
tendré miedo pero hasta el último de mis momentos sabré
que todo lo que tengo es lo que soy
y todo lo que soy me basta
para dejar de existir.


The abduction

Translated by Francisco Bustos, Sonia Gutiérrez, Olga Garcia and Jhonnatan Curiel

The day of the abduction
I will be on my emotional hammock
I will be gentle with everybody and everything
I will not resist their weapons
I will not trouble my contented conscience

The day of the abduction
when they turn violence upon me I will return a smile
and will know that I never hated and did not sell out
and for that
I’ll feel privileged

The day of the abduction
I will be ready for everything I could do—I did
I loved with waves of passion
suffered like branches on a dry tree
learned to take steps on blood

The day of the abduction
I will take a pale, profound breath
and I will know death awaits me
 I myself will get into the trunk
I myself will put the hood on

The day of the abduction
I will close my eyes like I have never done
I will close all my body like an eyelid
I will allow shadows to overtake my body
I will be afraid but know even in my last moments
that everything I have is what I am
and everything I am will be enough
to cease existing.



2011

Muerte Digna

Aunque mis asesinos no quieran
tendré una muerte digna
porque antes me habré dado permiso de morir
y cuando me impongan su crueldad
reiré para mis adentros
pues sin saberlo ellos
estarán cumpliendo mi deseo.


Honorable Death
Transalation by Gidi Loza

Although my murderers don’t want it
I will have an honorable death
because I will have already granted myself permission to die
and when they impose all their cruelty upon me
I will be laughing inside
because without knowing it
they will be fulfilling my wish.

jueves, 14 de julio de 2016

Banalizar la corrupción. A propósito de las reacciones a la antología de poesía “México20”.

Desde hace semanas ha surgido una discusión en el campo literario mexicano en torno a la antología México 20. La nouvelle poésie mexicaine, la cual fue preparada a petición de la Secretaría de Cultura del Gobierno Federal para el evento “Marché de poésie” de París, donde México fue el país invitado.

En las siguientes líneas haré un repaso del debate suscitado a partir de los procesos institucionales de la antología, para después trazar una posible respuesta a las reacciones en contra de escritores y poetas críticos a este proyecto, mostrando cómo el descrédito, la indiferencia y las burlas son estrategias usadas tanto en el ámbito literario como a nivel institucional para ignorar denuncias y terminar banalizando acciones deshonestas que se suman a las recurrentes prácticas de corrupción en México.

Una Secretaría, dos funcionarios, tres jurados, veinte poetas. La gestión oficial de la antología “México20”

Aunque ha habido posiciones favorables y críticas a este proyecto, uno de los ejes de discusión que más ha suscitado contrastes, más allá de la representatividad y los méritos de cada poeta incluido, es la opacidad con la que se gestó esta antología, revelando procesos discrecionales, confusos e irresponsables tanto en la planeación como en la selección de poetas que la integran.

Esto se ha generado ya que a pesar de que en la portada del libro figuran Jorge Esquinca, Tedi López Mills y Miriam Moscona como antologadores, una publicación aclaratoria de Julio Trujillo, exfuncionario federal de la Dirección General de Publicaciones de la Secretaría de Cultura, menciona que él mismo solicitó a Esquinca, Mills y Moscona sugerencias para reunir a 20 poetas, siendo Trujillo quien se comunicó con cada poeta para que le hicieran llegar veinte cuartillas representativas de su obra, de las cuales él como funcionario finalmente eligió 15 para su inclusión (“Julio Trujillo revela novedades de la antología de poesía México 20” El Universal).

La poeta María Rivera ha señalado esta acción como deshonesta ya que el nombre de Julio Trujillo debería aparecer junto a los tres antologadores en la portada del libro, siendo que realizó acciones sustantivas (selección de poetas y poemas) para su publicación. (“Sobre las precisiones de Julio Trujillo a la muestra de poesía México 20”, La Razón). El ex funcionario intenta justificar su implicación (no oficial) en el proyecto bajo los argumentos de las premuras burocráticas y por el hecho de que la selección que finalmente él reunió resultaba “un libro digno de poesía mexicana”.

Posterior a esto, María Núñez Bespalova, actual directora de publicaciones de la Secretaría de Cultura, reveló nuevos detalles del proyecto (“México 20. Antología que desata polémica”, El Universal) al mencionar que primero se consultaron a las editoriales para que recomendaran poetas, y después se conformó un jurado de tres poetas (Esquinca, Mills y Moscona) para sugerir a 20 poetas mexicanos cada uno. Lo cual refiere a tres procesos de selección en los que estuvo directamente vinculada la Secretaría de Cultura ya no solo como gestora y financiadora del proyecto, sino en tres rondas de sugerencias de poetas a incluir así como la aprobación, escrutinio y selección final de obra a cargo de Julio Trujillo; involucramiento problemático desde la Secretaría de Cultura que el poeta Jeremías Marquines ha referido al señalar que “no sólo se trató de la publicación de un simple libro, sino de posicionar en el mercado extranjero un gusto, una preferencia estética, como La Estética poética predominante desde una posición de poder gubernamental, y a un grupo particular de poetas (…)” (“La nouvelle poésie mexicaine, gato por liebre”, Bajo la palabra). Estética poética que Marquines nombra como “gato por liebre” por la imposibilidad de llamar “nueva poesía mexicana” a esta compilación, y que también se relaciona con el argumento de María Rivera respecto a que el propósito de la antología desde un principio estuvo dirigida por intereses de promoción gubernamental en el extranjero.

Los grandes ausentes de la discusión han sido Esquinca, López Mills y Moscona, los propios antologadores oficiales, quienes ante las reiteradas peticiones de aclaración sobre su papel en este proyecto no responden “ni con el pétalo de un eufemismo” como ha ironizado Javier Raya el inmutable silencio que han asumido. Sólo limitándose a simpatizar con las justificaciones favorables al proyecto o también para celebrar los chistes y sátiras contra quienes han criticado “México20”, como lo ha documentado Heriberto Yépez (“Antologías y autoritarismos literarios en el sexenio de Peña Nieto”, Border Destroyer). 

Sólo recientemente y después de semanas de discusión en redes sociales, Tedi López Mills publicó un texto que nombró como “Epílogo” de la antología, en donde reafirma la premura con la que se realizó la edición y que en ningún momento ella ni los otros dos jurados pudieron ver la versión final de “México20”. (“México 20: La polémica tres respuestas”, La Razón)

Risas y reacciones. Chistes y burlas como paliativos de la corrupción

Una de las particularidades que a título personal ha llamado más la atención son las reacciones en contra de escritores, poetas y toda persona crítica al proyecto de antología, que han transitado desde el chiste fácil y la burla hasta los insultos y ataques verbales. La sorpresa ha venido porque dichas reacciones no sólo vienen de funcionarios cuya defensa es obvia y hasta predecible de los proyectos oficiales, sino que la mayoría de estos posicionamientos han surgido desde el propio ámbito literario mexicano, donde no han faltado poetas y escritores defensores del proyecto que a punta de bromas, sarcasmos, memes, gifs y demás publicaciones en sus redes sociales han intentado demeritar la discusión, utilizando por lapsus o por franca flojera crítica, los mismos argumentos del gobierno federal para menospreciar otras voces en México (“odio”, “enojo”, “envidia”), tal y como lo distinguió Heriberto Yépez en su texto “De antologías y autoritarismos literarios”.

De las pocas reflexiones que se han publicado para comentar/justificar “México 20” de poesía está la de Francisco Hinojosa (“Puedo antologar tu antología”, La razón) donde invita a normalizar el hecho de que “en una antología —como bien deberían saberlo los detractores de ésta que nos ocupa— siempre imperan los gustos y las afinidades”, olvidando astutamente profundizar que no es un problema de “gustos y afinidades” lo que está en cuestión, si no de procesos burocráticos viciados y deshonestos para lavar la imagen de un gobierno señalado por actos de corrupción. El texto de Hinojosa, junto a las decenas de posts en Facebook y Twitter de otros escritores y poetas tienden a caer en la falacia argumentativa de acusar de envidia u odio a quienes critican el proyecto, apelando a un imaginario en el que si todos hemos sido participes de la corrupción alguna vez, no deberíamos criticar nada y continuar con las cosas como están.

Por ello es de resaltar que ciertas posturas a favor de la antología de poesía “México20” han sido construidas a partir de textos como el de Hinojosa, o mediante posts en Facebook o Twitter que implícitamente apoyan este proyecto a pesar de las irregularidades ya señaladas. Una defensa que en su mayoría se ha nutrido de pretensiones frívolas, sarcasmos, ironías, pero en otras ocasiones ha sido abiertamente reaccionaria e insultante. Y es que el problema no radica en tomar posiciones, sino que éstas se vuelvan extremas al punto de la intolerancia y el ataque.

Esta polarización obviamente tiene sus matices críticos, como la falta de conocimiento o interés de algunos de los poetas incluidos acerca de la opacidad el proyecto. O también las rencillas individuales que obnubilan la razón ante argumentos claros y precisos, pero que al ser dichos por tal o cual persona son registrados como “berrinches”, “insidias” u “odios” personales. Estos matices no permiten generalizar ni llamar “corruptos” a todos los poetas, jurados y funcionarios que participaron en el proyecto (como ha destacado el propio Luigi Amara, uno de los poetas incluidos en “México20”), pero tampoco es posible desechar las denuncias y críticas sólo porque las firma un escritor o escritora con la que no se tiene simpatía. Situarse de modo extremista en cualquiera de ambas posiciones, tanto de los simpatizantes como de los críticos a este proyecto, han demostrado ser las posturas más frágiles de la discusión y su afán por aplastarse la una a la otra mantiene en parálisis cualquier intento de autocrítica.

De la banalidad del mal a la banalidad de la corrupción

A raíz de los hechos concretos respecto a la gestión de esta antología, y las reacciones tanto de funcionarios como de escritores y poetas en contra de las personas que han criticado “México20”, es posible hacer un paralelismo con el argumento central del libro Eichmann en Jerusalén. Un informe sobre la banalidad del mal (1963) de la filósofa y periodista alemana Hanna Arendt, para enlazarlo a la discusión actual en el ámbito literario mexicano.

Para explicar esta relación es necesario conocer el argumento básico del libro, el cual se desarrolla a partir de la reacción de Arendt al escuchar las declaraciones de Adolf Eichmann, teniente coronel de las SS Nazis, quien durante los Juicios de Nuremberg posteriores a la Segunda Guerra Mundial no dudó en contestar que no sentía culpabilidad por ordenar el traslado de millones de judíos hacia los campos de concentración para su exterminio, y que más bien se hubiera sentido culpable de no haber cumplido de manera cabal con su trabajo.

Lo que asombró a Arendt, además de la frialdad y fijeza de la respuesta Eichmann, fue porque ante ella se encontraba un hombre que fácilmente pudiera haber sido tildado de  “loco” o “monstruo” por realizar hechos tan atroces, pero sucedía todo lo contrario, estaba frente a un hombre terriblemente normal, “del montón”, como Arendt lo nombra en otro momento. Un burócrata nazi que cumplía órdenes sin reflexionar sus consecuencias, evaluado por psiquiatras que no encontraron en él tendencias esquizoides o una mente retorcida, sino que más bien adolecía de criterio para dimensionar las repercusiones de sus actos; o más que adolecerlo, la poca reflexividad crítica de sus acciones eran tan automática que se volvía una cuestión banal si trasladaba a cien, mil o diez mil personas a los campos de concentración.

Eichmann seguía órdenes según las cadenas de mando propias del ejército, desde las que se desdibujan las responsabilidades ante crímenes de lesa humanidad como los que cometieron los nazis y los siguen cometiendo diferentes ejércitos en América y el mundo, incluido el mexicano. Eichmann no era un loco o un monstruo, era un burócrata fiel a cumplir con su trabajo, a pesar de que éste fuera enviar a hombres, mujeres y niños al exterminio.

Es precisamente esta falta de reflexividad crítica lo que permite hacer la relación entre el pensamiento de Arendt respecto a la banalidad del mal, frente a la discusión sobre la antología “México20” y la banalidad de la corrupción en el campo literario mexicano. Ya que así como no se requiere ser un monstruo o un loco para cometer hechos deplorables, tampoco se necesita ser un capitalista rampante o un político maquiavélico para caer en las mismas prácticas de corrupción que distinguen al gobierno en turno. Basta con ser un burócrata obediente, un empleado bien portado o un discípulo ingenuo y sin carácter para repetir las órdenes que vienen desde arriba. Basta con decir sí a una cuestión aparentemente cualquiera, “de trámite” dicen por ahí, sea por ignorancia, ingenuidad o torpeza, para que dicha acción tenga consecuencias éticas y políticas sobre nosotros.

Las reacciones de ciertos funcionarios, escritores y poetas que apoyan este proyecto a pesar de sus irregularidades, se han dedicado a volver chiste una denuncia  (ver por ejemplo las publicaciones de Ángel Ortuño, Julian Herbert y otros en sus redes sociales), pretenden hacer creer que este tipo de prácticas es algo normal en México (leer la defensa de la antología que hace Hinojosa), o buscan intimidar mediante acoso, insultos y discriminación a quienes opinen distinto de ellos (leer los ataques a Rogelio Guedea o los insultos de Ricardo Flores Sánchez contra María Rivera) y tantos otros más. No se trata de pedir que las reacciones en torno a la antología sean mesuradas y bien portadas para el regocijo de las buenas conciencias literarias, pero lo problemático es que aun habiéndose aclarado el proceso de edición que siguió “México20” desde la voz de Julio Trujillo, los ataques y las burlas continuaran minimizando lo que se estaba diciendo. De pronto las discusiones se llenaron de bastantes bromistas y muy pocos tomaron los argumentos para comentarlos.

En resumen, como lo menciona el poeta Hugo García Manríquez en una entrevista sobre las reacciones negativas a los argumentos en contra de la antología, la constante ha sido “personalizar y caricaturizar [la crítica] como desplantes individuales” (“Creer más en la Poesía y menos en los sistemas de validación gubernamentales: Hugo García Manríquez”, Terraplen); es decir, “patologizarla” como lo menciona Heriberto Yépez, como estrategias de invalidación ante las denuncias directas.

Aplicar la política de la indiferencia, tan efectiva para los gobiernos cuando se quieren deshacer de un problema, fingir que no está ahí, y a la larga terminar creyéndolo. O reaccionar ante actos deshonestos de un modo tan automático que resulta banal si el amigo funcionario me beneficia porque le caigo bien y no porque mi trayectoria lo merece; o si me invita a viajar un gobierno represor que paradójicamente permite leer poemas revolucionarios en el extranjero; o si denuncio magistralmente al Estado por sus acciones, pero no me atrevo a cuestionar las prácticas corruptas en las instituciones culturales de ese mismo Estado; o si cuestiono las prácticas deshonestas a mi alrededor, pero no las que están frente a mis narices; o si censuro mediante burlas las voces con las que difiero, en vez de escucharlas y abrir un margen, no condicionado, de comprensión.

Banalizar la corrupción pareciera una práctica tan normal y cotidiana que las personas que se oponen a ella pareciera que son tomadas por alteradores de la paz pública. Se coacciona contra quienes denuncian la corrupción pero no se ejerce una igual coacción contra la corrupción misma. La banalidad de la corrupción está presente cuando por más arbitrario, irregular y poco transparente que sea un proceso, se decide participar de él sin una reflexividad crítica o ética que lo impida. La banalidad de la corrupción es ese “qué tanto es tantito” desde el que se sostiene todo un sistema de beneficios y prebendas al más alto nivel, y que no tiene interés en transformarse desde su raíz.

La normalización de lo impune

Es importante enfatizar de nuevo que la discusión a propósito de “México20” no es solamente sobre contenidos de la antología ni poéticas particulares (ya que muy pocas personas conocen la antología como tal), sino de procesos y prácticas deshonestas arraigadas entre agentes e instituciones de la cultura en México.

Un libro que se gesta de manera opaca, con prisas, con la mano directa de la Secretaría de Cultura y en el que los antologadores oficiales no dan la cara para aclarar su participación, da cuenta de la poca seriedad con la que se llevan a cabo proyectos de este tipo desde el gobierno federal.

Por ello, algunas preguntas pendientes que quedan de esta discusión son ¿dónde está la reflexividad crítica de tantos escritores y poetas que defienden la antología a pesar de sus irregularidades? ¿Por qué hay escritores que se indignan cuando reprimen a los maestros, pero se burlan cuando censuran a sus propios colegas? ¿En qué momento la frivolidad y el escarnio pasaron a convertirse en dispositivos de coacción aplaudidos y celebrados por personas supuestamente críticas? ¿Qué pasará con las irregularidades y denuncias ya señaladas acerca de “México20”? ¿Quedarán sepultadas en el silencio de los implicados?

El riesgo de banalizar la corrupción, ningunearla, hacerla pasar como el cuento de nunca acabar en el país y dejar que se pierda en el letargo y la indiferencia de los días, es que creamos como verdadero un imaginario fantasioso, que a pesar de ser abrumador en sus dimensiones como problema, no significa que pueda ser contrarrestado con prácticas contrarias a los supuestos tradicionales. Producir otras relaciones es una labor capilar, de todos los días y sin la certeza de que nuestras acciones tengan el impacto esperado, sin embargo, en un país como México se vuelve urgente proponer otras prácticas que nos sitúen por fuera de los círculos viciosos y los actos deshonestos que nos rodean, ya que de lo contrario seguiremos con la maliciosa costumbre que fácilmente transita de la banalidad de la corrupción a la banalidad de lo impune.





jueves, 7 de julio de 2016

No hay muros para los afectos. Talleres de Kodama Cartonera en California

Kodama Cartonera recientemente participó en un par de talleres cartoneros en la ciudad de Santa Ana y Santa Fe Springs, California, gracias a la invitación de la poeta y editora Jen Hofer de L.A. y también a Amy Sánchez y Misael Díaz de Cog•nate Collective.

El primer taller cartonero fue el sábado 18 de junio de 2016 en el Grand Central Arts Center (GCAC) de Santa Ana. Un edificio situado en el centro histórico de la ciudad, impulsado por inmigrantes mexicanos dueños de tiendas de boda y fiestas de quince años, pero hoy convertido en un corredor cultural rodeado de restaurantes, cafés bohemios, galerías y también comercios cercanos a la Avenida Broadway en el centro de Santa Ana. El GCAC además de operar como museo exhibiendo obras de artistas locales e internacionales, temporalmente alberga una de las colecciones editoriales más vivas y actuales de la región fronteriza, el proyecto ANTENA (http://antenaantena.org/) coordinado por Jen Hofer y Joe Pluecker (J.P.)


Jen Hofer durante la bienvenida al taller cartonero. Foto: GCAC.

 “ANTENA. Experimentos de lenguaje, justicia del lenguaje” es un proyecto transfronterizo interesado en la traducción, elaboración artesanal de libros, así como de compilar y difundir literatura y poesía en inglés y español.  Además de las múltiples actividades que realizan como lecturas de poesía, happenings, instalaciones y talleres, otro de los proyectos es ANTENA MÓVIL, una bicicleta amarilla de uso comercial pero adaptada y embellecida como librería ambulante.


ANTENA-MÓVIL en Gran Central Arts Center, Santa Ana, jun2016. Foto: Antena.

A inicios de 2016 Kodama Cartonera comenzó a tener una mayor cercanía con el proyecto de ANTENA gracias a Jen Hofer, de este modo fue posible incluir algunos de nuestros títulos publicados  en español, inglés y bilingües dentro de la exhibición en el GCAC como parte de este proyecto.


El taller cartonero lo realizamos junto al proyecto local de CARTONERA SANTANERA y TRAVIESO PRESS (https://www.facebook.com/CartoneraSantanera/) que coordinan Adriana Lilus y Isidro “Chilo” Pérez, una cartonera que nace en Estados Unidos gracias al vínculo de Nicole Delgado, poeta puertoriqueña de Atarraya Cartonera.


Adriana y Chilo de Cartonera Santanera y Travieso Press en GCAC. Foto: Jen Hofer.

Los proyectos de Santanera/Travieso Press ofrecen talleres de elaboración de libros cartoneros con títulos de su autoría como “Violeta la poeta”, la historia de una niña que junta botes para comprarle una batería a su hermano, “El paletero metalero”; cuento que también incluye poemas de las aventuras de Violeta, y que tanto Adriana como Chilo describen como literatura para niños y niñas.


Ejemplares de Violeta la poeta y El Paletero metalero. Foto: Rocío Carlos

Uno de los experimentos de Cartonera Santanera son las impresoras artesanales que utilizan para ilustrar las cubiertas de cartón, que consisten en sistemas D.I.Y de prensa y grabado que imprimen imágenes utilizando el peso de las personas que hacen los ejemplares, ya sean niños o adultos. También, el hecho de que difundan literatura y poesía para niños en California vuelve muy singular este proyecto por no enfocarse en lectores tradicionales de mayor edad sino en un público esencialmente joven. Aunque lo que cautiva a todas las edades y hay muy pocos que se resistan a ellas es subirse a las impresoras artesanales.


Impresoras artesanales de Cartonera Santanera. Foto: Jen Hofer.

Los talleres tuvieron una muy buena asistencia y organización gracias a Ari Rizo, quien está a cargo de la agenda y las actividades en el GCAC. Varias personas pudieron llevarse ejemplares de diferentes títulos publicados por Kodama Cartonera  y Santanera/Travieso Press. Luego del taller, en un ambiente más relajado, se hizo una lectura de poesía con Adriana Lilus, Chilo, Rachel Mcleod Kaminer, Rocío Carlos y Jhonnatan Curiel.

El segundo taller fue el domingo 19 de junio en el Swaap Meet de Santa fe Springs, invitados por Amy Sánchez y Misael Díaz de COG•NATE COLLECTIVE (http://www.cognatecollective.com/), para colaborar en su proyecto Mobile Agora Project (MAP), una pequeña cabina de carga adaptada como oficina ambulante y situada en uno de los espacios del Swap Meet rodeada de venta de ropa, dulces, frutas, juguetes, comida, locales de cerveza y todo lo que uno se encuentra uno en la versión estadounidense de un tianguis.


Mobile Agora Project en Santa Fe Springs Swap Meet. Foto: Cognate Collective

MAP es un proyecto dedicado a reflexionar la relación transfronteriza que une a territorios desde Tijuana a Los Angeles y más allá. Uno de los aspectos que materializan esta relación es a través del comercio y el intercambio de símbolos culturales mediante mercancías, por lo que un punto idóneo para captar estos intercambios son los mercados como los swap meets. En 2011 y 2012, Amy y Misael rentaron un local en el Mercado de Artesanías en la garita Internacional de San Ysidro-Tijuana para llevar a cabo diferentes actividades culturales y artísticas. Una de ellas fue “Borderblaster”, serie de intervenciones de radio pirata con las voces de comerciantes, locatarios, artistas y gestores culturales sobre su experiencia de vivir en “La línea”.

Al taller cartonero asistieron estudiantes de la Universidad de California en Irvine, y a pesar del intenso calor que hacía ese día, se crearon bellos ejemplares de títulos kodámicos impresos en Tijuana.

Libro cartonero de PoetryLife de Yaxkin Melchy. Foto: Alejandra Valencia

La labor de organización también fue espléndida gracias a Amy y Misael,  quienes ese mismo día coincidentemente concluían el proyecto MAP luego un año de estar en el Swap Meet de Santa Fe Springs. Al final del taller, se hizo una grabación en vivo y se leyeron poemas mientras caminábamos por los locales. De este modo se terminaban las actividades de MAP: LA con la expectativa de llevar el proyecto a Tijuana en el futuro próximo.


Los talleres en Santa Ana y Santa Fe Springs fueron una buena experiencia de enlace para todos los proyectos y personas que participaron. El intercambio de palabras, creatividad y cartón, a pesar de la frontera internacional y la distancia, muestra que no hay muros que puedan alejar los afectos.

Junio 2016




El debate burlesco a propósito de la antología de poesía "México20"


Da pena leer cómo escritores y poetas aludidos se defienden con posts, gifs, chistes, memes o también con esa añeja práctica priísta del "ni te veo ni te oigo". ¿Dónde los ensayos o argumentos que vayan más allá del mero cinismo y la socarronería?

La indiferencia e indolencia son de las políticas más efectivas en México, simulan cierto aire de superioridad para no bajarse del pedestal imaginario

Al leer los ataques y comentarios reaccionarios contra Heriberto Yépez por las críticas que lanza a las antologías oficiales y a los voceros de la derecha literaria en México, pienso en Hanna Arendt y cómo hemos transitado de la banalidad del mal a la banalidad de la corrupción.

Obsequios recibidos en talleres y lecturas de poesía en Santa Ana y L.A.


Comparto algunos de los obsequios que recibí este fin de semana durante los talleres de Kodama Cartonera y las lecturas de poesía en Santa Ana y Santa Fe Springs Swap Meet en California. 

De nuevo gracias Jen Hofer, por tu calidez y amistad, por los excepcionales libros, por compartirme los proyectos de tus estudiantes y desde luego por la invitación al Grand Central Arts Center (GCAC), cuyo personal nos apoyó de maravilla y literalmente nos hicieron sentir como en casa.

También gracias a los proyectos de Santanita Cartonera/Travieso Press de Santa Ana que coordinan Adriana y Chilo, por el bello trabajo que realizan y por los ejemplares de "Violeta La poeta" y "El Paletero Metalero" cuyas portadas de cartón llevan el grabado de sus impresoras artesanales. Fue una sorpresa saber que su proyecto surge gracias al contacto de Atarraya Cartonera Nicole Delgado. Definitivamente no hay muros para los afectos.

Y desde luego también agradezco a Amy Sanchez y Misael Gio Diaz de Cog•nate collective, por los obsequios y también por invitarme a colaborar en su proyecto, así como conocer más a fondo el comprometido trabajo que realizan construyendo otros sentidos e imaginarios de los contactos transfronterizos. Después de años de no verlos fue una experiencia inspiradora y vital ver cómo han crecido como artistas y gestores.

Gracias también a mi novia Alejandra por acompañarme, a Rachel, Jessica y todas las personas que participaron en los talleres y compartieron sus poemas. Fue una experiencia que me dejó feliz y con ánimos para seguir construyendo proyectos nuevos.