jueves, 14 de julio de 2016

Banalizar la corrupción. A propósito de las reacciones a la antología de poesía “México20”.

Desde hace semanas ha surgido una discusión en el campo literario mexicano en torno a la antología México 20. La nouvelle poésie mexicaine, la cual fue preparada a petición de la Secretaría de Cultura del Gobierno Federal para el evento “Marché de poésie” de París, donde México fue el país invitado.

En las siguientes líneas haré un repaso del debate suscitado a partir de los procesos institucionales de la antología, para después trazar una posible respuesta a las reacciones en contra de escritores y poetas críticos a este proyecto, mostrando cómo el descrédito, la indiferencia y las burlas son estrategias usadas tanto en el ámbito literario como a nivel institucional para ignorar denuncias y terminar banalizando acciones deshonestas que se suman a las recurrentes prácticas de corrupción en México.

Una Secretaría, dos funcionarios, tres jurados, veinte poetas. La gestión oficial de la antología “México20”

Aunque ha habido posiciones favorables y críticas a este proyecto, uno de los ejes de discusión que más ha suscitado contrastes, más allá de la representatividad y los méritos de cada poeta incluido, es la opacidad con la que se gestó esta antología, revelando procesos discrecionales, confusos e irresponsables tanto en la planeación como en la selección de poetas que la integran.

Esto se ha generado ya que a pesar de que en la portada del libro figuran Jorge Esquinca, Tedi López Mills y Miriam Moscona como antologadores, una publicación aclaratoria de Julio Trujillo, exfuncionario federal de la Dirección General de Publicaciones de la Secretaría de Cultura, menciona que él mismo solicitó a Esquinca, Mills y Moscona sugerencias para reunir a 20 poetas, siendo Trujillo quien se comunicó con cada poeta para que le hicieran llegar veinte cuartillas representativas de su obra, de las cuales él como funcionario finalmente eligió 15 para su inclusión (“Julio Trujillo revela novedades de la antología de poesía México 20” El Universal).

La poeta María Rivera ha señalado esta acción como deshonesta ya que el nombre de Julio Trujillo debería aparecer junto a los tres antologadores en la portada del libro, siendo que realizó acciones sustantivas (selección de poetas y poemas) para su publicación. (“Sobre las precisiones de Julio Trujillo a la muestra de poesía México 20”, La Razón). El ex funcionario intenta justificar su implicación (no oficial) en el proyecto bajo los argumentos de las premuras burocráticas y por el hecho de que la selección que finalmente él reunió resultaba “un libro digno de poesía mexicana”.

Posterior a esto, María Núñez Bespalova, actual directora de publicaciones de la Secretaría de Cultura, reveló nuevos detalles del proyecto (“México 20. Antología que desata polémica”, El Universal) al mencionar que primero se consultaron a las editoriales para que recomendaran poetas, y después se conformó un jurado de tres poetas (Esquinca, Mills y Moscona) para sugerir a 20 poetas mexicanos cada uno. Lo cual refiere a tres procesos de selección en los que estuvo directamente vinculada la Secretaría de Cultura ya no solo como gestora y financiadora del proyecto, sino en tres rondas de sugerencias de poetas a incluir así como la aprobación, escrutinio y selección final de obra a cargo de Julio Trujillo; involucramiento problemático desde la Secretaría de Cultura que el poeta Jeremías Marquines ha referido al señalar que “no sólo se trató de la publicación de un simple libro, sino de posicionar en el mercado extranjero un gusto, una preferencia estética, como La Estética poética predominante desde una posición de poder gubernamental, y a un grupo particular de poetas (…)” (“La nouvelle poésie mexicaine, gato por liebre”, Bajo la palabra). Estética poética que Marquines nombra como “gato por liebre” por la imposibilidad de llamar “nueva poesía mexicana” a esta compilación, y que también se relaciona con el argumento de María Rivera respecto a que el propósito de la antología desde un principio estuvo dirigida por intereses de promoción gubernamental en el extranjero.

Los grandes ausentes de la discusión han sido Esquinca, López Mills y Moscona, los propios antologadores oficiales, quienes ante las reiteradas peticiones de aclaración sobre su papel en este proyecto no responden “ni con el pétalo de un eufemismo” como ha ironizado Javier Raya el inmutable silencio que han asumido. Sólo limitándose a simpatizar con las justificaciones favorables al proyecto o también para celebrar los chistes y sátiras contra quienes han criticado “México20”, como lo ha documentado Heriberto Yépez (“Antologías y autoritarismos literarios en el sexenio de Peña Nieto”, Border Destroyer). 

Sólo recientemente y después de semanas de discusión en redes sociales, Tedi López Mills publicó un texto que nombró como “Epílogo” de la antología, en donde reafirma la premura con la que se realizó la edición y que en ningún momento ella ni los otros dos jurados pudieron ver la versión final de “México20”. (“México 20: La polémica tres respuestas”, La Razón)

Risas y reacciones. Chistes y burlas como paliativos de la corrupción

Una de las particularidades que a título personal ha llamado más la atención son las reacciones en contra de escritores, poetas y toda persona crítica al proyecto de antología, que han transitado desde el chiste fácil y la burla hasta los insultos y ataques verbales. La sorpresa ha venido porque dichas reacciones no sólo vienen de funcionarios cuya defensa es obvia y hasta predecible de los proyectos oficiales, sino que la mayoría de estos posicionamientos han surgido desde el propio ámbito literario mexicano, donde no han faltado poetas y escritores defensores del proyecto que a punta de bromas, sarcasmos, memes, gifs y demás publicaciones en sus redes sociales han intentado demeritar la discusión, utilizando por lapsus o por franca flojera crítica, los mismos argumentos del gobierno federal para menospreciar otras voces en México (“odio”, “enojo”, “envidia”), tal y como lo distinguió Heriberto Yépez en su texto “De antologías y autoritarismos literarios”.

De las pocas reflexiones que se han publicado para comentar/justificar “México 20” de poesía está la de Francisco Hinojosa (“Puedo antologar tu antología”, La razón) donde invita a normalizar el hecho de que “en una antología —como bien deberían saberlo los detractores de ésta que nos ocupa— siempre imperan los gustos y las afinidades”, olvidando astutamente profundizar que no es un problema de “gustos y afinidades” lo que está en cuestión, si no de procesos burocráticos viciados y deshonestos para lavar la imagen de un gobierno señalado por actos de corrupción. El texto de Hinojosa, junto a las decenas de posts en Facebook y Twitter de otros escritores y poetas tienden a caer en la falacia argumentativa de acusar de envidia u odio a quienes critican el proyecto, apelando a un imaginario en el que si todos hemos sido participes de la corrupción alguna vez, no deberíamos criticar nada y continuar con las cosas como están.

Por ello es de resaltar que ciertas posturas a favor de la antología de poesía “México20” han sido construidas a partir de textos como el de Hinojosa, o mediante posts en Facebook o Twitter que implícitamente apoyan este proyecto a pesar de las irregularidades ya señaladas. Una defensa que en su mayoría se ha nutrido de pretensiones frívolas, sarcasmos, ironías, pero en otras ocasiones ha sido abiertamente reaccionaria e insultante. Y es que el problema no radica en tomar posiciones, sino que éstas se vuelvan extremas al punto de la intolerancia y el ataque.

Esta polarización obviamente tiene sus matices críticos, como la falta de conocimiento o interés de algunos de los poetas incluidos acerca de la opacidad el proyecto. O también las rencillas individuales que obnubilan la razón ante argumentos claros y precisos, pero que al ser dichos por tal o cual persona son registrados como “berrinches”, “insidias” u “odios” personales. Estos matices no permiten generalizar ni llamar “corruptos” a todos los poetas, jurados y funcionarios que participaron en el proyecto (como ha destacado el propio Luigi Amara, uno de los poetas incluidos en “México20”), pero tampoco es posible desechar las denuncias y críticas sólo porque las firma un escritor o escritora con la que no se tiene simpatía. Situarse de modo extremista en cualquiera de ambas posiciones, tanto de los simpatizantes como de los críticos a este proyecto, han demostrado ser las posturas más frágiles de la discusión y su afán por aplastarse la una a la otra mantiene en parálisis cualquier intento de autocrítica.

De la banalidad del mal a la banalidad de la corrupción

A raíz de los hechos concretos respecto a la gestión de esta antología, y las reacciones tanto de funcionarios como de escritores y poetas en contra de las personas que han criticado “México20”, es posible hacer un paralelismo con el argumento central del libro Eichmann en Jerusalén. Un informe sobre la banalidad del mal (1963) de la filósofa y periodista alemana Hanna Arendt, para enlazarlo a la discusión actual en el ámbito literario mexicano.

Para explicar esta relación es necesario conocer el argumento básico del libro, el cual se desarrolla a partir de la reacción de Arendt al escuchar las declaraciones de Adolf Eichmann, teniente coronel de las SS Nazis, quien durante los Juicios de Nuremberg posteriores a la Segunda Guerra Mundial no dudó en contestar que no sentía culpabilidad por ordenar el traslado de millones de judíos hacia los campos de concentración para su exterminio, y que más bien se hubiera sentido culpable de no haber cumplido de manera cabal con su trabajo.

Lo que asombró a Arendt, además de la frialdad y fijeza de la respuesta Eichmann, fue porque ante ella se encontraba un hombre que fácilmente pudiera haber sido tildado de  “loco” o “monstruo” por realizar hechos tan atroces, pero sucedía todo lo contrario, estaba frente a un hombre terriblemente normal, “del montón”, como Arendt lo nombra en otro momento. Un burócrata nazi que cumplía órdenes sin reflexionar sus consecuencias, evaluado por psiquiatras que no encontraron en él tendencias esquizoides o una mente retorcida, sino que más bien adolecía de criterio para dimensionar las repercusiones de sus actos; o más que adolecerlo, la poca reflexividad crítica de sus acciones eran tan automática que se volvía una cuestión banal si trasladaba a cien, mil o diez mil personas a los campos de concentración.

Eichmann seguía órdenes según las cadenas de mando propias del ejército, desde las que se desdibujan las responsabilidades ante crímenes de lesa humanidad como los que cometieron los nazis y los siguen cometiendo diferentes ejércitos en América y el mundo, incluido el mexicano. Eichmann no era un loco o un monstruo, era un burócrata fiel a cumplir con su trabajo, a pesar de que éste fuera enviar a hombres, mujeres y niños al exterminio.

Es precisamente esta falta de reflexividad crítica lo que permite hacer la relación entre el pensamiento de Arendt respecto a la banalidad del mal, frente a la discusión sobre la antología “México20” y la banalidad de la corrupción en el campo literario mexicano. Ya que así como no se requiere ser un monstruo o un loco para cometer hechos deplorables, tampoco se necesita ser un capitalista rampante o un político maquiavélico para caer en las mismas prácticas de corrupción que distinguen al gobierno en turno. Basta con ser un burócrata obediente, un empleado bien portado o un discípulo ingenuo y sin carácter para repetir las órdenes que vienen desde arriba. Basta con decir sí a una cuestión aparentemente cualquiera, “de trámite” dicen por ahí, sea por ignorancia, ingenuidad o torpeza, para que dicha acción tenga consecuencias éticas y políticas sobre nosotros.

Las reacciones de ciertos funcionarios, escritores y poetas que apoyan este proyecto a pesar de sus irregularidades, se han dedicado a volver chiste una denuncia  (ver por ejemplo las publicaciones de Ángel Ortuño, Julian Herbert y otros en sus redes sociales), pretenden hacer creer que este tipo de prácticas es algo normal en México (leer la defensa de la antología que hace Hinojosa), o buscan intimidar mediante acoso, insultos y discriminación a quienes opinen distinto de ellos (leer los ataques a Rogelio Guedea o los insultos de Ricardo Flores Sánchez contra María Rivera) y tantos otros más. No se trata de pedir que las reacciones en torno a la antología sean mesuradas y bien portadas para el regocijo de las buenas conciencias literarias, pero lo problemático es que aun habiéndose aclarado el proceso de edición que siguió “México20” desde la voz de Julio Trujillo, los ataques y las burlas continuaran minimizando lo que se estaba diciendo. De pronto las discusiones se llenaron de bastantes bromistas y muy pocos tomaron los argumentos para comentarlos.

En resumen, como lo menciona el poeta Hugo García Manríquez en una entrevista sobre las reacciones negativas a los argumentos en contra de la antología, la constante ha sido “personalizar y caricaturizar [la crítica] como desplantes individuales” (“Creer más en la Poesía y menos en los sistemas de validación gubernamentales: Hugo García Manríquez”, Terraplen); es decir, “patologizarla” como lo menciona Heriberto Yépez, como estrategias de invalidación ante las denuncias directas.

Aplicar la política de la indiferencia, tan efectiva para los gobiernos cuando se quieren deshacer de un problema, fingir que no está ahí, y a la larga terminar creyéndolo. O reaccionar ante actos deshonestos de un modo tan automático que resulta banal si el amigo funcionario me beneficia porque le caigo bien y no porque mi trayectoria lo merece; o si me invita a viajar un gobierno represor que paradójicamente permite leer poemas revolucionarios en el extranjero; o si denuncio magistralmente al Estado por sus acciones, pero no me atrevo a cuestionar las prácticas corruptas en las instituciones culturales de ese mismo Estado; o si cuestiono las prácticas deshonestas a mi alrededor, pero no las que están frente a mis narices; o si censuro mediante burlas las voces con las que difiero, en vez de escucharlas y abrir un margen, no condicionado, de comprensión.

Banalizar la corrupción pareciera una práctica tan normal y cotidiana que las personas que se oponen a ella pareciera que son tomadas por alteradores de la paz pública. Se coacciona contra quienes denuncian la corrupción pero no se ejerce una igual coacción contra la corrupción misma. La banalidad de la corrupción está presente cuando por más arbitrario, irregular y poco transparente que sea un proceso, se decide participar de él sin una reflexividad crítica o ética que lo impida. La banalidad de la corrupción es ese “qué tanto es tantito” desde el que se sostiene todo un sistema de beneficios y prebendas al más alto nivel, y que no tiene interés en transformarse desde su raíz.

La normalización de lo impune

Es importante enfatizar de nuevo que la discusión a propósito de “México20” no es solamente sobre contenidos de la antología ni poéticas particulares (ya que muy pocas personas conocen la antología como tal), sino de procesos y prácticas deshonestas arraigadas entre agentes e instituciones de la cultura en México.

Un libro que se gesta de manera opaca, con prisas, con la mano directa de la Secretaría de Cultura y en el que los antologadores oficiales no dan la cara para aclarar su participación, da cuenta de la poca seriedad con la que se llevan a cabo proyectos de este tipo desde el gobierno federal.

Por ello, algunas preguntas pendientes que quedan de esta discusión son ¿dónde está la reflexividad crítica de tantos escritores y poetas que defienden la antología a pesar de sus irregularidades? ¿Por qué hay escritores que se indignan cuando reprimen a los maestros, pero se burlan cuando censuran a sus propios colegas? ¿En qué momento la frivolidad y el escarnio pasaron a convertirse en dispositivos de coacción aplaudidos y celebrados por personas supuestamente críticas? ¿Qué pasará con las irregularidades y denuncias ya señaladas acerca de “México20”? ¿Quedarán sepultadas en el silencio de los implicados?

El riesgo de banalizar la corrupción, ningunearla, hacerla pasar como el cuento de nunca acabar en el país y dejar que se pierda en el letargo y la indiferencia de los días, es que creamos como verdadero un imaginario fantasioso, que a pesar de ser abrumador en sus dimensiones como problema, no significa que pueda ser contrarrestado con prácticas contrarias a los supuestos tradicionales. Producir otras relaciones es una labor capilar, de todos los días y sin la certeza de que nuestras acciones tengan el impacto esperado, sin embargo, en un país como México se vuelve urgente proponer otras prácticas que nos sitúen por fuera de los círculos viciosos y los actos deshonestos que nos rodean, ya que de lo contrario seguiremos con la maliciosa costumbre que fácilmente transita de la banalidad de la corrupción a la banalidad de lo impune.





jueves, 7 de julio de 2016

No hay muros para los afectos. Talleres de Kodama Cartonera en California

Kodama Cartonera recientemente participó en un par de talleres cartoneros en la ciudad de Santa Ana y Santa Fe Springs, California, gracias a la invitación de la poeta y editora Jen Hofer de L.A. y también a Amy Sánchez y Misael Díaz de Cog•nate Collective.

El primer taller cartonero fue el sábado 18 de junio de 2016 en el Grand Central Arts Center (GCAC) de Santa Ana. Un edificio situado en el centro histórico de la ciudad, impulsado por inmigrantes mexicanos dueños de tiendas de boda y fiestas de quince años, pero hoy convertido en un corredor cultural rodeado de restaurantes, cafés bohemios, galerías y también comercios cercanos a la Avenida Broadway en el centro de Santa Ana. El GCAC además de operar como museo exhibiendo obras de artistas locales e internacionales, temporalmente alberga una de las colecciones editoriales más vivas y actuales de la región fronteriza, el proyecto ANTENA (http://antenaantena.org/) coordinado por Jen Hofer y Joe Pluecker (J.P.)


Jen Hofer durante la bienvenida al taller cartonero. Foto: GCAC.

 “ANTENA. Experimentos de lenguaje, justicia del lenguaje” es un proyecto transfronterizo interesado en la traducción, elaboración artesanal de libros, así como de compilar y difundir literatura y poesía en inglés y español.  Además de las múltiples actividades que realizan como lecturas de poesía, happenings, instalaciones y talleres, otro de los proyectos es ANTENA MÓVIL, una bicicleta amarilla de uso comercial pero adaptada y embellecida como librería ambulante.


ANTENA-MÓVIL en Gran Central Arts Center, Santa Ana, jun2016. Foto: Antena.

A inicios de 2016 Kodama Cartonera comenzó a tener una mayor cercanía con el proyecto de ANTENA gracias a Jen Hofer, de este modo fue posible incluir algunos de nuestros títulos publicados  en español, inglés y bilingües dentro de la exhibición en el GCAC como parte de este proyecto.


El taller cartonero lo realizamos junto al proyecto local de CARTONERA SANTANERA y TRAVIESO PRESS (https://www.facebook.com/CartoneraSantanera/) que coordinan Adriana Lilus y Isidro “Chilo” Pérez, una cartonera que nace en Estados Unidos gracias al vínculo de Nicole Delgado, poeta puertoriqueña de Atarraya Cartonera.


Adriana y Chilo de Cartonera Santanera y Travieso Press en GCAC. Foto: Jen Hofer.

Los proyectos de Santanera/Travieso Press ofrecen talleres de elaboración de libros cartoneros con títulos de su autoría como “Violeta la poeta”, la historia de una niña que junta botes para comprarle una batería a su hermano, “El paletero metalero”; cuento que también incluye poemas de las aventuras de Violeta, y que tanto Adriana como Chilo describen como literatura para niños y niñas.


Ejemplares de Violeta la poeta y El Paletero metalero. Foto: Rocío Carlos

Uno de los experimentos de Cartonera Santanera son las impresoras artesanales que utilizan para ilustrar las cubiertas de cartón, que consisten en sistemas D.I.Y de prensa y grabado que imprimen imágenes utilizando el peso de las personas que hacen los ejemplares, ya sean niños o adultos. También, el hecho de que difundan literatura y poesía para niños en California vuelve muy singular este proyecto por no enfocarse en lectores tradicionales de mayor edad sino en un público esencialmente joven. Aunque lo que cautiva a todas las edades y hay muy pocos que se resistan a ellas es subirse a las impresoras artesanales.


Impresoras artesanales de Cartonera Santanera. Foto: Jen Hofer.

Los talleres tuvieron una muy buena asistencia y organización gracias a Ari Rizo, quien está a cargo de la agenda y las actividades en el GCAC. Varias personas pudieron llevarse ejemplares de diferentes títulos publicados por Kodama Cartonera  y Santanera/Travieso Press. Luego del taller, en un ambiente más relajado, se hizo una lectura de poesía con Adriana Lilus, Chilo, Rachel Mcleod Kaminer, Rocío Carlos y Jhonnatan Curiel.

El segundo taller fue el domingo 19 de junio en el Swaap Meet de Santa fe Springs, invitados por Amy Sánchez y Misael Díaz de COG•NATE COLLECTIVE (http://www.cognatecollective.com/), para colaborar en su proyecto Mobile Agora Project (MAP), una pequeña cabina de carga adaptada como oficina ambulante y situada en uno de los espacios del Swap Meet rodeada de venta de ropa, dulces, frutas, juguetes, comida, locales de cerveza y todo lo que uno se encuentra uno en la versión estadounidense de un tianguis.


Mobile Agora Project en Santa Fe Springs Swap Meet. Foto: Cognate Collective

MAP es un proyecto dedicado a reflexionar la relación transfronteriza que une a territorios desde Tijuana a Los Angeles y más allá. Uno de los aspectos que materializan esta relación es a través del comercio y el intercambio de símbolos culturales mediante mercancías, por lo que un punto idóneo para captar estos intercambios son los mercados como los swap meets. En 2011 y 2012, Amy y Misael rentaron un local en el Mercado de Artesanías en la garita Internacional de San Ysidro-Tijuana para llevar a cabo diferentes actividades culturales y artísticas. Una de ellas fue “Borderblaster”, serie de intervenciones de radio pirata con las voces de comerciantes, locatarios, artistas y gestores culturales sobre su experiencia de vivir en “La línea”.

Al taller cartonero asistieron estudiantes de la Universidad de California en Irvine, y a pesar del intenso calor que hacía ese día, se crearon bellos ejemplares de títulos kodámicos impresos en Tijuana.

Libro cartonero de PoetryLife de Yaxkin Melchy. Foto: Alejandra Valencia

La labor de organización también fue espléndida gracias a Amy y Misael,  quienes ese mismo día coincidentemente concluían el proyecto MAP luego un año de estar en el Swap Meet de Santa Fe Springs. Al final del taller, se hizo una grabación en vivo y se leyeron poemas mientras caminábamos por los locales. De este modo se terminaban las actividades de MAP: LA con la expectativa de llevar el proyecto a Tijuana en el futuro próximo.


Los talleres en Santa Ana y Santa Fe Springs fueron una buena experiencia de enlace para todos los proyectos y personas que participaron. El intercambio de palabras, creatividad y cartón, a pesar de la frontera internacional y la distancia, muestra que no hay muros que puedan alejar los afectos.

Junio 2016




El debate burlesco a propósito de la antología de poesía "México20"


Da pena leer cómo escritores y poetas aludidos se defienden con posts, gifs, chistes, memes o también con esa añeja práctica priísta del "ni te veo ni te oigo". ¿Dónde los ensayos o argumentos que vayan más allá del mero cinismo y la socarronería?

La indiferencia e indolencia son de las políticas más efectivas en México, simulan cierto aire de superioridad para no bajarse del pedestal imaginario

Al leer los ataques y comentarios reaccionarios contra Heriberto Yépez por las críticas que lanza a las antologías oficiales y a los voceros de la derecha literaria en México, pienso en Hanna Arendt y cómo hemos transitado de la banalidad del mal a la banalidad de la corrupción.

Obsequios recibidos en talleres y lecturas de poesía en Santa Ana y L.A.


Comparto algunos de los obsequios que recibí este fin de semana durante los talleres de Kodama Cartonera y las lecturas de poesía en Santa Ana y Santa Fe Springs Swap Meet en California. 

De nuevo gracias Jen Hofer, por tu calidez y amistad, por los excepcionales libros, por compartirme los proyectos de tus estudiantes y desde luego por la invitación al Grand Central Arts Center (GCAC), cuyo personal nos apoyó de maravilla y literalmente nos hicieron sentir como en casa.

También gracias a los proyectos de Santanita Cartonera/Travieso Press de Santa Ana que coordinan Adriana y Chilo, por el bello trabajo que realizan y por los ejemplares de "Violeta La poeta" y "El Paletero Metalero" cuyas portadas de cartón llevan el grabado de sus impresoras artesanales. Fue una sorpresa saber que su proyecto surge gracias al contacto de Atarraya Cartonera Nicole Delgado. Definitivamente no hay muros para los afectos.

Y desde luego también agradezco a Amy Sanchez y Misael Gio Diaz de Cog•nate collective, por los obsequios y también por invitarme a colaborar en su proyecto, así como conocer más a fondo el comprometido trabajo que realizan construyendo otros sentidos e imaginarios de los contactos transfronterizos. Después de años de no verlos fue una experiencia inspiradora y vital ver cómo han crecido como artistas y gestores.

Gracias también a mi novia Alejandra por acompañarme, a Rachel, Jessica y todas las personas que participaron en los talleres y compartieron sus poemas. Fue una experiencia que me dejó feliz y con ánimos para seguir construyendo proyectos nuevos.

El Dr. Manuel Gil Antón y el rezago educativo


El Dr. Manuel Gil Antón de El Colegio de México muestra por qué la llamada Reforma Educativa no toca el problema de fondo en México: el rezago educativo.

Si te llegan a asombrar esos comentarios que tildan de "huevones", "violentos", "radicales" a las y los profesores en lucha, seguramente quien los escribe está en ese 43% (casi 32 millones) de la población mexicana con rezago educativo.

Este corto video es un ejemplo de la responsabilidad que tienen las comunidades académicas para comprender de modo más amplio los fenómenos y problemas sociales que vivimos en el país, lejos de situarse en ese silencio cómplice y acrítico que les sigue asegurando privilegios por mantenerse a raya con la política represiva oficial. 

Muy doctores, muy académicos, muy especialistas, pero ajenos e indolentes a los problemas que ocurren en sus narices.

Sobre los hechos en Nochixtlán y la represión a las voces clínicas

Siento tristeza por los jóvenes profesores muertos en Oaxaca a manos de la policía federal y rabia por todo el aparato gubernamental y de opinión pública que aplaude estas medidas represivas.

Los sindicatos de profesores que luchan contra las reformas neoliberales son de los pocos sectores críticos y rebeldes que quedan en México y por lo mismo quieren aplastarlos.

Este gobierno y sus defensores siguen mostrando que lo único para lo que son buenos son para la violencia y la manipulación.

No me siento representado por un gobierno genocida.

Carta a un crítico de derecha literaria de Heriberto Yépez

La mejor lectura de ayer por la noche, la crítica de Heriberto Yépez a Christopher Domínguez Michael, evidenciando el estilo literario de la dictadura perfecta en México y la labor de críticos tan neo conservadores que parecen del cretácico.

"La literatura mexicana entró ya en proceso de disolución; la alianza entre críticos ortodoxos, escritores mediocres y funcionarios corruptos la desintegró. La crítica fue decisiva de esta decadencia editorial. La mafia literaria mexicana es sustentada por criterios estéticos contrainsurgentes (hoy neoconservadores): una crítica literaria tomada por la derecha cultural. Esa crítica de derecha reseña y repudia; borra y antologa. Esa crítica de derecha es la autora intelectual del desplome de la literatura mexicana."

Leer texto completo AQUÍ

Sobre la homofobia y terrorismo de Estado en México

En México al terrorismo homofóbico le llaman crímenes de odio, pero ese terrorismo ha estado ahí desde hace mucho tiempo, tanto así que hasta funcionarios del gobierno y del clero lo celebran y aplauden. Los autonombrados líderes sociales y los guías espirituales son de los peores lastres que encuentra una persona al crecer. Despojarse de ellos no sólo es necesario sino VITAL.

Sobre la censura a la diferencia

El intento de suprimir al otro por diferente, expresión del terrorismo cotidiano en el que vivimos. Un terrorismo no solo practicado por islamistas radicales, sino por católicos homofóbicos, evangélicos fanáticos, ideologías de derecha y tanto sátrapa con piel de oveja que quiere ver al mundo homogeneizado y bien alineado.

Sobre perdonar

Perdonar al otro siempre será posible, pero en ocasiones perdonarse uno mismo es el verdadero desafío.

Adolfo Albán Achinte, un profesor ejemplar

Durante el encuentro más reciente del doctorado en Manizales pude escuchar y aprender del profesor Adolfo Albán Achinte de la Universidad del Cauca, una persona de la que irradia un saber y una sensibilidad sin pretensiones ni afanes de "curriculismo mágico" como lo ha nombrado Claudio Lomnitz. 

Durante dos días y medio nos impartió quizá el mejor de los seminarios que tuvimos en las sesiones del doctorado. 

PhD en Estudios Culturales Latinoamericanos y deslumbrante pintor de la vida, desde hace poco más de dos décadas se ha dedicado a construir un centro cultural comunitario en el Valle del Patía, en el que participan niños, jóvenes, adultos, adultos mayores, es decir, toda la comunidad.

Tanto yo como mi grupo creo que siempre quedaremos agradecidos por su conocimiento, su generosidad y también por su templanza, misma que nos ofreció un testimonio existencial de que los mundos académicos no sólo son de frivolidades y puntajes, sino que también están llenos de figuras excepcionales como él.




Las primeras huellas humanas en Tijuana y Baja California

Las comunidades Kumiai fueron de los grupos humanos más antiguos en el territorio que luego sería conocido como Las Californias, sus huellas, aunque hoy sean poco perceptibles surgen de nuevo para dar testimonio de su presencia.

Comparto este enlace con información de un documental realizado por KPBS sobre el tema.

Documentary Chronicles History, Culture Of San Diego’s ‘First People’


Animales de cálculo

Transitamos hacia convertirnos en "Animales de cálculo", como los nombró el pensador colombiano Javier Sáenz durante el seminario doctoral en Manizales

El regalo colombiano

Mañana inicia el último seminario de este semestre en el docto. Presentaré mis avances sobre las huellas de la sensibilidad juvenil en Tijuana a través de obras, expresiones y experiencias artísticas. Estoy incluyendo fotografías, pinturas, instalaciones, literatura, música y poesía que he conocido en la ciudad. Cada viaje, cada libro leído, cada diálogo y cada nuevo momento me hacen sentir agradecido y afortunado por el incesante regalo colombiano.

Organiza tu rabia

Un graffiti por las calles de Manizales


Los utopistas, publicado en Regeneración en 1910


¡Ilusos, utopistas!, esto es lo menos que se nos dice, y este ha sido el grito de los conservadores de todos los tiempos contra los que tratan de poner el pie fuera del cerco que aprisiona al ganado humano.

¡Ilusos, utopistas!, nos gritan, y cuando saben que en nuestras reivindicaciones se cuenta la toma de posesión de la tierra para entegársela al pueblo, los gritos son más agudos y los insultos más fuertes : ¡ladrones, asesinos, malvados, traidores!, nos dicen.
Y sin embargo, es a los ilusos y a los utopistas de todos los tiempos a quienes debe su progreso la humanidad. Lo que se llama civilización, ¿qué es si no el resultado de los esfuerzos de los utopistas? Los soñadores, los poetas, los ilusos, los utopistas tan despreciados de las personas serias, tan perseguidos por el paternalismo, de los Gobiernos: ahorcados aquí, fusilados allá; quemados, atormentados, aprisionados, descuartizados en todas las épocas y en todos los países, han sido, no obstante, los propulsores de todo movimiento de avance, los videntes que han señalado a las masas ciegas, derroteros luminosos que conducen a cimas gloriosas.

Habría que renunciar a todo progreso; sería mejor renunciar a toda esperanza de justicia y de grandeza en la humanidad si siquiera en el espacio de un siglo dejase de contar la familia humana entre sus miembros con algunos ilusos, utopistas y soñadores. Que recorran esas personas serias la lista de los hombres muertos que admiran. ¿Qué fueron si no soñadores? ¿Por qué se les admira, si no porque fueron ilusos? ¿Qué es lo que rodea de gloria, si no su carácter de utopista?

De esa especie tan despreciada de seres humanos surgió Sócrates, despreciado por las personas serias y sensatas de su época y admirado por los mismos que entonces le habian abierto la boca para hacerle tragar ellos mismos la cicuta. ¿Cristo? Si hubieran vivido en aquella época los señores sensatos y serios de hoy, ellos habrian juzgado, sentenciado y aun clavado en el madero infamante al gran utopista, ante cuya imagen se persignan y humillan.

No ha habido revolucionario, en el sentido social de la palabra; no ha habido reformador que no haya sido atacado por las clases dirigentes de su época como utopista, soñador e iluso.
¡Utopia, ilusión, sueños ... ! ¡cuánta poesía, cuánto progreso, cuánta belleza y, sin embargo, cuánto se os desprecia!
En medio de la trivialidad ambiente, el utopista sueña con una humanidad más justa, sana, más bella, más sabia, más feliz, y mientras exterioriza sus sueños, la envidia palidece, el puñal busca su espalda; el esbirro espía, el carcelero coge las Ilaves y el tirano firma la sentencia de muerte. De ese modo la humanidad ha mutilado, en todos los tiempos, sus mejores miembros.

¡Adelante! El insulto, el presidio y la amenaza de muerte no pueden impedir que el utopista sueñe.


12 de noviembre de 1910

El cinismo según Antonio Rodríguez

"El cinismo es la mueca que se hace la filosofía a ella misma" A. Rodríguez sobre la obra de Foucault, el último de los cínicos.

Estética Leucotrópica

La asepsia y la higienización estética, un modelo neocolonial con el que sigue operando el arte moderno en México. Pero no sólo él, también en los mundos académicos sucede y en cualquier otro campo que demande especialidad siempre habrá "blanqueadores" de lo creativo. 

"En el Museo visual y literario de lo nacional-exportable
El leucotropismo elimina, re-edita o purifica
Lo indio y naco, lo moreno y negro, lo bajo y gordo
Lo sureño y provinciano, lo bárbaro y chicano.

Lo leucotrópico es la representación estetizada
De los grupos dominantes: los europeos, criollos,
Buenos mestizos y actuales Cool Globales.

Todos los estilos del arte son esquemas de la blancura dominante."
H. Yépez

Tijuana: Tierra de utopías. Intervenciones magonistas a 105 años de la toma de Tijuana en 1911


A propósito de las intervenciones magonistas en Tijuana, escribí y diseñé un fanzine a modo de documentar lo sucedido en esta ciudad en 1911. Las mejoras de este texto estuvo a cargo de Pepe Rojo y en la elaboración y encuadernación nos ayudó Karla Castro.

Acá el texto y las fotografías del documento.

Tijuana: Tierra de utopías

El mundo se halla sorprendido porque es la primera vez que la gran idea
de Tierra y Libertad ha sido llevada al campo de batalla.
Ricardo Flores Magón, 1911.

El 8 y 9 de mayo de 1911 en Tijuana sucedió un episodio histórico poco conocido en el presente. Un contingente de alrededor de 300 hombres armados tomaron por la fuerza esta ciudad fronteriza durante 44 días.

Contingente armado en Tijuana, mayo de 1911.

El grupo lo formaban estadounidenses, mexicanos, europeos y también indígenas de la región. Un gran número de ellos eran simpatizantes del Partido Liberal Mexicano (PLM), cuyo presidente de la Junta fue Ricardo Flores Magón, pensador de origen oaxaqueño, libertario y rebelde, y por lo mismo perseguido y encarcelado hasta su muerte en una prisión californiana.

La toma de Tijuana puede considerarse como uno de los acontecimientos más representativos de la Revolución Mexicana, ya que dejó sembrada una promesa que para muchos era imposible: otra manera de habitar la tierra en libertad, otro modo de organizarse para acabar con los dueños de todo y los capataces del poder. Quizá por esto para los rebeldes que tomaron esta ciudad durante más de un mes, Tijuana podía convertirse en la tierra de sus utopías.


Bandera de “Tierra y Libertad” en Tijuana, mayo de 1911.

En 1910 esta frontera contaba con no más de 750 habitantes, ubicados en asentamientos dispersos y rancherías. En 1911, al enterarse de la llegada de los rebeldes a la frontera, muchos de sus habitantes huyeron a Ensenada, San Diego y otros se quedaron atrapados en los combates.

A pesar de no contar con armamento y municiones suficientes, Tijuana fue defendida de manera valiente por 77 personas que creyeron luchar contra una invasión encubierta de los Estados Unidos. El grupo de defensores lo conformaban soldados del ejército mexicano, empleados de la administración federal, así como rancheros y voluntarios locales.


Barricada en la Aduana de Tijuana, mayo de 1911

El 8 de mayo comenzaron los combates en el territorio hoy conocido como la Zona Norte y Zona Centro de la ciudad. Sin embargo, la falta de municiones, la superioridad numérica y la cantidad de muertos en ambos bandos, obligaron a los defensores a rendirse el 9 de mayo de 1911.

Mexicali había caído tres meses antes a manos de simpatizantes del Partido Liberal Mexicano. En el mismo periodo, diferentes movimientos armados del norte, centro y sur del país se organizaban en contra de Porfirio Díaz, cuya salida, tras casi treinta años de ocupar la silla presidencial, era inminente.

Fallecidos durante los combates en Tijuana, mayo de 1911.

En Tijuana esta rebelión era distinta a lo que sucedía en el resto del país, ya que a diferencia de las ideas reformistas de Francisco I. Madero, el pensamiento anarquista de Ricardo Flores Magón y la orientación socialista de los miembros de la International Workers of the World (IWW), quienes se aliaron al PLM en Los Angeles para la toma de Mexicali, Tijuana y otras ciudades bajacalifornianas, pensaban convertir a todo este territorio en uno de los primeros puntos en el mundo bajo la bandera de “Tierra y Libertad”.

La demanda de “Tierra y Libertad” tiene su origen en los movimientos agrarios en Rusia en 1860. También fue usada como título de una publicación anarquista en España a finales del siglo XIX. Fue recuperada por el Partido Liberal Mexicano a inicios de 1900, y finalmente retomada por el movimiento encabezado por Emiliano Zapata en el centro de México. Desde entonces, la consigna se ha revitalizado en otros momentos como durante la Guerra Civil en España, o de manera más reciente, con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en Chiapas.

                                                     Gral. Carl Arp Pryce después de la toma de Tijuana, 1911.

En 1911, por primera vez en la historia mexicana, una gran extensión del territorio norte había sido ocupado por socialistas y anarquistas, quienes planeaban extenderse a otras ciudades del país y del mundo desde este punto geográfico.


Sin embargo, después de la toma de la ciudad comenzaron las divisiones al interior del grupo de rebeldes. Las principales diferencias eran por cuestiones ideológicas y también raciales. Además de que había rumores de que el verdadero motivo de su lucha era anexar territorio mexicano a Estados Unidos. Se relata como uno de los estadounidenses levantó una bandera que representaría a la nueva República en un punto de lo que hoy es Avenida Revolución, y ésta fue bajada y quemada por los rebeldes mexicanos.
Mexicanos insurrectos en Tijuana, mayo-junio de 1911.

El general Carl Arp Pryce, de origen galés, dirigió la rebelión durante la toma de Tijuana. Pero renunció al ser incapaz de detener las peleas al interior de su grupo y también al percatarse de que Flores Magón ya no tenía dinero para continuar su lucha. El cargo fue delegado a Jack Mosby, polémico personaje quien tampoco acabó con las diferencias entre los rebeldes, por lo que comenzaron las deserciones y la pérdida de apoyo se hizo evidente en sus filas. Este fue el inicio del fin para la rebelión encabezada por el Partido Liberal Mexicano y los miembros de la International Workers of the World en Tijuana.

Derrota de liberales por soldados del ejército, junio de 1911.

El 22 de junio de 1911, luego de intensos combates a las alturas de lo que hoy es la Colonia 20 de noviembre y Buenavista, los rebeldes se enfrentaron a un contingente de 500 soldados enviados desde Ensenada para retomar Tijuana. Ese mismo día la ciudad fue recapturada por las fuerzas federales, obligando a los rebeldes a rendirse. El PLM empezó había empezado su lucha contra la dictadura de Díaz, y paradójicamente fue vencido por esos mismos soldados pero ahora bajo el mando de Madero, a quien Flores Magón siempre criticó ya que sus propuestas sólo servían a los intereses de la burguesía y no del pueblo.



Rebeldes dirigiéndose al último combate, junio de 1911.

Tras ser derrotados, los rebeldes cruzaron la frontera hacia Estados Unidos. Tijuana, como la tierra de sus utopías no había sido más que una promesa. Pero lo que no sabían era que en años posteriores esta misma ciudad sería la tierra ideal para miles de personas que huían de los conflictos armados en el centro del país y que también buscaban un mejor lugar sus familias.

La semilla de la utopía ya había sido sembrada, y en años venideros cosecharía inesperados frutos.


Rebeldes cruzando la frontera luego de su derrota, junio de 1911.

Hoy mayo de 2016, a 105 años de que ocurrieran estos hechos, recordamos los acontecimientos de 1911 y  cómo la demanda libertaria de “Tierra y Libertad” es una huella que sigue estando presente en la memoria histórica y geográfica de Tijuana.


Primavera, 2016